2 de junio de 2009

Cuidados del cesped en invierno: El corte o siega

Está llegando el frío aquí en el Gran Buenos Aires, y en los descampados se siente mucho más.


Con el frío algunas variedades de pasto o cesped se ponen amarillentos, por la disminución de la luminosidad diaria y también por la acción del frío.


Pero recordemos que el césped es uno de los elementos que posee más fuerza para regenerarse, por lo cual si lo mantenemos sano durante todo el año, este se mantendrá verde y reluciente, casi durante toda las etapas del año, y más aún si éste es perenne, logrará pasar el invierno si no hubo demasiadas heladas, con un color verde que hará que nuestro jardín reluzca maravillosamente.


¿Cómo lo protejemos?


El césped, al igual que el resto de la flora, disminuye su actividad vegetal con el frío y por eso es conveniente prepararlo de cara al invierno realizando los siguientes trabajos:

  1. - Corte o siega

  2. - Aireado y drenaje adecuado de la tierra

  3. - Replantado o resembrado.

1.- Corte o siega

A medida que se disminuye la altura de corte el césped tiene las siguientes respuestas:

  • Disminución en la síntesis y almacenaje de los carbohidratos

  • Aumento en la tasa de creciento de los estolones.

  • Mayor densidad de estolones por unidad de area.

  • Disminuye el espesor de las hojas.

  • Aumenta la concentración de clorofila por unidad de superficie.

  • Disminuye la tasa de crecimiento radicular y la cantidad de mas a radicular.

  • Disminuye la producción de rizomas.

Durante los últimos días de mayo o los primeros días de junio se llevará a cabo una poda del césped más alta. En esta época se ha de procurar no cortar en exceso, cortarlo demasiado corto puede debilitarlo, haciendo sufrir demasiado las raíces desprotegiéndolas ante el frío y, al mismo tiempo, ayudar a que crezcan el musgo y las malas hierbas más resistentes al frío.

Cuanto menor sea la luminosidad mayor deberá ser la altura de corte ya que la planta necesita una mayor superficie solar para poder captar suficiente luz para mantener un adecuado nivel de fotosíntesis.

Es muy importante quitar las hojas que hayan caído de otros árboles y flores antes de realizar el corte.

Lógicamente el tipo de césped determinará la frecuencia del corte, pero recordemos que en invierno el crecimiento es más lento y, por lo tanto, los cortes serán más espaciados. Lo más probable es que en nuestro jardín no tengamos un césped puro, sino una variedad de especies que reciban el impacto del frío de diversas formas, por eso suele verse en esta época manchones más altos y otros más bajos. También las nutrientes de la tierra influyen en esta característica del césped.

Al menos una vez a la semana hay que cortarlo en verano, en invierno quizás una vez cada dos semanas. Lo que sí es importante es retirar los restos con la ayuda de un rastrillo o escoba metálica, de este modo evitamos la pudrición del cesped cortado con el alto riesgo de que las plantitas de pasto se enfermen y mueran.

Es necesario asegurarse, sobre todo en invierno, que el césped está seco, ya que la humedad atasca la máquina o produce el efecto arrastre en la cuchilla, con lo que puede ocasionarse arrancado de algunas plántulas. Si podemos tambien evitemos realizar el corte cuando soplan vientos fríos y fuertes, ya que el borde cortado sufre mucho y se marchita rápidamente, como quemado.

Los invitamos a disfrutar este completísimo video, para los más exquisitos en lo que respecta a cuidados del cesped...


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