27 de abril de 2009

SUELOS: VIDA y ESTRUCTURA

La vida en nuestro planeta comenzó en los mares. Formas vegetales primitivas se adaptaron a vivir fuera del agua, colonizando los depósitos terrestres o “materiales originales”.

Durante muchos miles de años estas formas vegetales se transformaron, crecieron, evolucionaron y se desarrollaron en la tierra, otorgándole una característica especial al material rocoso original: comenzó la evolución del SUELO COMO ELEMENTO DE VIDA.

Un buen suelo es un sistema vivo donde habitan macroorganismos (insectos, lombrices, bichos bolita, roedores) y microorganismos (algas, hongos y bacterias), íntimamente asociados a la fracción orgánica del suelo, que representa para la mayoría de ellos una fuente de alimentos (energía y nutrientes).

La cantidad, el tipo y la actividad desarrollada por estos organismos, está relacionada con el material alimentario disponible o, en otras palabras, son el contenido y calidad de la materia orgánica del suelo y especies vegetales que crecen en él. También inciden la textura del suelo, el pH (acidez) y las condiciones de temperatura, humedad y aireación.

En algunos suelos, si bien ciertos organismos pueden actuar como parásitos de plantas o de animales, la gran mayoría tiene funciones benéficas que son sumamente importantes para el suelo, las plantas y la vida en general. Los microorganismos que actúan en la descomposición de la materia orgánica, liberan nutrientes necesarios para la vida de las plantas.


Por otra parte, algunas sustancias tóxicas, producidas por la aplicación de pesticidas, son parcialmente destruidas o utilizadas por los organismos como fuentes de energía, reduciéndose así la contaminación del ambiente y los cultivos que en él se desarrollen.

Gracias a la actividad de estos organismos, que segregan ciertas sustancias, se mejora la agregación de partículas o estructura del suelo y con ello la capacidad de producción del mismo, porque con una buena estructura se mejora la salud del suelo y con ello la producción.

Resumiendo lo visto hasta aquí hay que decir que la estructura del suelo es uno de los factores fundamentales para el desarrollo de la vegetación, para el correcto escurrimiento y aprovechamiento de la lluvia (funcionamiento edáfico).

En los sustratos orgánicos encontramos el material vivo: descomposición del material vegetal y animal, raíces, hongos, gusanos... Estos también van a estar constituidos por partículas coloidales orgánicas.

Las sustancias van a estar en estado sólido, líquido y gaseoso. Materiales sólidos, orgánicos e inorgánicos Líquidos, dilución compuesta por agua y gran cantidad de sales, va a ser una solución muy compleja, donde encontramos los compuestos imprescindibles. Gaseosos, consiste en el aire que se encuentra entre los poros del suelo que procede principalmente de la atmósfera, gases liberados por la actividad química y biológica de los suelos.Los coloides tanto orgánicos como inorgánicos realizan una función esencial en la química del suelo.

Es decir, la Estructura del suelo, sobre todo la superficial, influye en el movimiento del agua y la retención hídrica, sobre el ciclo de nutrientes, la penetración de las raíces y en el rendimiento de los vegetales.

Gran parte de la actividad de mantenimiento del jardin: riego, remoción de la tierra (punteada, carpido, desmalezado), creación de mantillo o compost orgánicos, tiene que ver con el mejoramiento del suelo, de donde se alimentan fundamentalmente las plantas, porque de allí toman agua y nutrientes que, con la energía solar transforman en los componentes que les permiten vivir saludablemente.

Como decían nuestras abuelas: "Buena tierra, suficiente agua y abundante luz solar: secretos de un buen jardin"
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