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2 de febrero de 2010

El riego y corte del cesped en el verano

Hemos hablado en este blog del mantenimiento del cesped. El verano es un tiempo de disfrute de un buen cesped, pero también un tiempo donde el mantenimiento debe tener una atención especial.

La abundancia de luminosidad solar y las altas temperaturas provocan en los seres vivos deshidratación. El cesped, como todo vegetal y ser vivo, no es la excepción.

El riego es fundamental para que mantenga su lozanía, belleza y buena cobertura verde. El mejor momento para hacerlo es hacia el anochecer, ya que aseguramos una buena penetración de la humedad en sus raices y mejor aprovechamiento de la humedad del suelo.

En cuanto al corte del cesped, nuestros clientes suelen pedirnos que lo hagamos bien corto, casi a ras del suelo. Piensan que de este modo deberán hacer menos cortes durante el mes y así bajar los costos de su mantenimiento. Pero los costos pueden ser mayores a la larga con esta política.

De este modo el cesped sufre mucho más, ya que quitamos cobertura al suelo y exponemos al mismo a un rápido secado y acción directa del sol sobre el suelo y, por lo tanto, las raíces de las plántulas.

El mejor corte de pasto debe dejar a las plántulas con unos 2 a 5 cm de extensión en sus hojas, no debe llegar al ras del macollo porque quitamos a la planta su capacidad de fotosíntesis y crecimiento; al mismo tiempo que desprotejemos el suelo del sombreado natural de sus hojas, ofreciendo al sol una acción directa sobre las raíces.

Si bien, cuando hacemos un corte con estas características, probablemente debamos cortar el cesped más seguido, también es cierto que provocamos que el cesped tenga con el tiempo mayor cobertura y mejor enraizamiento para cuando lleguen los primeros frios del otoño y mantener la cobertura verde en el invierno.

Por eso, no cortemos excesivamente el cesped y seamos generosos en su riego para que podamos disfrutar un cesped tupido y vistoso durante todo el año.

31 de agosto de 2009

Mantenimiento del cesped - primavera - verano

En el trabajo cotidiano cortando cesped, y comparando de un año a otro un predio que estamos trabajando, hemos visto una disminución importante del volumen del cesped.

Haciendo las consultas pertinentes, compartimos con ustedes aquí nuestra experiencia.

Al igual que el resto de los vegetales, el cesped tiene un importante consumo de AGUA y compite directamente con las raíces superficiales de los árboles que están cercanos.

Por eso podemos observar que debajo de los árboles no se desarrolla mucho el cesped, y para que esto pueda suceder es necesario un riego constante del mismo porque el consumo de AGUA es muy importante.

Aún así, hay que considerar también que debajo de las pináceas el cesped no desarrolla correctamente debido a la acidés del suelo, pero no nos referimos a este caso.

Por ejemplo, si ponemos panes de cesped, algo muy habitual en las casas en las que trabajamos, tenemos que preveer un riego abundante, al menos durante los primeros meses. De este modo favorecemos su enraizado, un crecimiento del follaje mayor y mayor cobertura del suelo, lo que facilita a la larga la retención de humedad.

Otro elemento a tener en cuenta al poner panes de pasto, es ponerlos unos dos centímetros por debajo del borde de la vereda, porque con el tiempo el polvo que se junta entre el pasto hace que este vaya aumentando el volumen y poco a poco superará el borde de la vereda. Con lluvias intensas el agua quedará sobre la vereda y no drenará correctamente hacia el cesped con las complicaciones que esto puede traernos en la casa.

Muchos sugieren un corte o sanjita entre el borde del pasto y la vereda, que bien puede hacerse, para evitar estos inconvenientes.

Les sugerimos el siguiente video ilustrativo al respecto...


19 de junio de 2009

Suelos: El problema de la Compactación

La compactación del suelo manifiesta una pérdida del volumen de la masa del suelo.

Esto sucede por fuerzas externas que actúan sobre él, tales como:

  1. Pisoteo o tránsito asiduo de personas.

  2. Cargas producidas por neumáticos de vehículos.

  3. Acumulación de agua reiterada sin drenaje adecuado.

Si bien podemos encontrar en condiciones naturales algunos grados de compactación del suelo, sin dudas este fenómeno se acelera y llega a producir serios problemas en el desarrollo de las plantas o el cesped por la acción de estos elementos enunciados.

¿Cómo recuperar un suelo con alto nivel de compactación?

Hemos explicado en el Post referido a "Cuidados del cesped en invierno" la importancia del Aireado del mismo y cómo se puede realizar.

La compactación del suelo es un fenómeno difícil de corregir y de un elevado costo.

Por lo tanto, hay que tomar las medidas necesarias para que este fenómeno no ocurra o bien se mitigue, de manera que no llegue a niveles que limiten el potencial productivo de la especie cultivada.

Para afrontar este problema pueden tomarse algunas medidas de corrección con prácticas de manejo de suelos como por ejemplo:

  • Evitar el exceso de humedad del suelo: a mayor contenido de humedad, el suelo puede deformarse y compactarse con menores presiones recibidas.

  • Incorporar materia orgánica al suelo: actúa directa o indirectamente sobre la estructura del suelo y su estabilidad.

  • Uso de cubiertas vegetales: luego de un punteado o arado profundo conviene utilizar las hojas secas, los restos del corte de cesped para realizar una cubierta que evita el lavado del suelo por las lluvias ya que amortiguan la caída de la misma. También le dá tiempo al suelo para que recupere su aireación.

  • Uso de pistas de circulación, piedras planas para que el tránsito humano sea guiado.

  • Cercado del predio que está en recuperación: ayuda a tomar conciencia también a quienes transitan por el lugar de la necesidad de no hacerlo por ese espacio.
Reiteramos, lo mejor siempre es no llegar al caso de la compactación, su recuperación lleva tiempo y paciencia.

11 de junio de 2009

Cuidados del cesped en invierno: Aireado y Drenaje del suelo

El aireado favorece el crecimiento del césped a través de la oxigenación de la superficie más fértil de la tierra.

Este aireado es mejor hacerlo con el suelo templado, cerca del horario de mediodía. Tocar el suelo con la palma de la mano puede ayudar a decidir el momento: si lo tocamos y está muy frío, no es conveniente airearlo, porque enfriaremos en exceso las raíces de las plantitas.

Se realiza con tridente, un "azadín" o también la llamada "horca de jardín" introduciendo sus dientes hasta unos 5 a 10 centímetros de profundidad. Hay que remover el suelo pero sin levantarlo. No se trata de un punteado sino de una acción de ruptura del suelo. Puede suceder, en el caso de cesped muy tupido, que se levante un poco, pero no hay porque preocuparse por eso.

Se puede airear siempre que se crea necesario. ¿Cuándo es necesario?... Evidentemente cuando notamos una compactación del suelo, cuando algunos sectores del cesped se ponen amarronados, cuando notamos que el cesped se levanta con facilidad del suelo (Más adelante abordaremos en profundidad del tema de la compactación del suelo).
Este último síntoma revela que en enraizado del mismo es muy superficial y eso deriva con el tiempo en un debilitamiento de la plántula y disminución de sus resistencia a las condiciones adversas externas (pisado de las mascotas o personas, heladas, falta ocasional de humedad o exceso de temperatura ambiente).

Este aireado se suele realizar en esta época del otoño porque prepara al cesped mejor para el invierno.

Subrayamos que esta acción de aireado favorece notablemente el drenaje de la tierra, el aprovechamiento del rocío de la mañana como un pequeño riego y la incorporación de materia orgánica o fertilizantes que queramos incorporar para mejorar el suelo.

Por último, ya que mencionamos la fertilización, al decidir incorporar un fertilizante, por ejemplo, recordemos que la cantidad no debe exceder de 100 gramos por cada 0,8 metros cuadrados.

En el otoño se aprovechan mejor los abonos con bajo contenido en nitrógeno en relación con el ácido fosfórico y el potasio.

2 de junio de 2009

Cuidados del cesped en invierno: El corte o siega

Está llegando el frío aquí en el Gran Buenos Aires, y en los descampados se siente mucho más.


Con el frío algunas variedades de pasto o cesped se ponen amarillentos, por la disminución de la luminosidad diaria y también por la acción del frío.


Pero recordemos que el césped es uno de los elementos que posee más fuerza para regenerarse, por lo cual si lo mantenemos sano durante todo el año, este se mantendrá verde y reluciente, casi durante toda las etapas del año, y más aún si éste es perenne, logrará pasar el invierno si no hubo demasiadas heladas, con un color verde que hará que nuestro jardín reluzca maravillosamente.


¿Cómo lo protejemos?


El césped, al igual que el resto de la flora, disminuye su actividad vegetal con el frío y por eso es conveniente prepararlo de cara al invierno realizando los siguientes trabajos:

  1. - Corte o siega

  2. - Aireado y drenaje adecuado de la tierra

  3. - Replantado o resembrado.

1.- Corte o siega

A medida que se disminuye la altura de corte el césped tiene las siguientes respuestas:

  • Disminución en la síntesis y almacenaje de los carbohidratos

  • Aumento en la tasa de creciento de los estolones.

  • Mayor densidad de estolones por unidad de area.

  • Disminuye el espesor de las hojas.

  • Aumenta la concentración de clorofila por unidad de superficie.

  • Disminuye la tasa de crecimiento radicular y la cantidad de mas a radicular.

  • Disminuye la producción de rizomas.

Durante los últimos días de mayo o los primeros días de junio se llevará a cabo una poda del césped más alta. En esta época se ha de procurar no cortar en exceso, cortarlo demasiado corto puede debilitarlo, haciendo sufrir demasiado las raíces desprotegiéndolas ante el frío y, al mismo tiempo, ayudar a que crezcan el musgo y las malas hierbas más resistentes al frío.

Cuanto menor sea la luminosidad mayor deberá ser la altura de corte ya que la planta necesita una mayor superficie solar para poder captar suficiente luz para mantener un adecuado nivel de fotosíntesis.

Es muy importante quitar las hojas que hayan caído de otros árboles y flores antes de realizar el corte.

Lógicamente el tipo de césped determinará la frecuencia del corte, pero recordemos que en invierno el crecimiento es más lento y, por lo tanto, los cortes serán más espaciados. Lo más probable es que en nuestro jardín no tengamos un césped puro, sino una variedad de especies que reciban el impacto del frío de diversas formas, por eso suele verse en esta época manchones más altos y otros más bajos. También las nutrientes de la tierra influyen en esta característica del césped.

Al menos una vez a la semana hay que cortarlo en verano, en invierno quizás una vez cada dos semanas. Lo que sí es importante es retirar los restos con la ayuda de un rastrillo o escoba metálica, de este modo evitamos la pudrición del cesped cortado con el alto riesgo de que las plantitas de pasto se enfermen y mueran.

Es necesario asegurarse, sobre todo en invierno, que el césped está seco, ya que la humedad atasca la máquina o produce el efecto arrastre en la cuchilla, con lo que puede ocasionarse arrancado de algunas plántulas. Si podemos tambien evitemos realizar el corte cuando soplan vientos fríos y fuertes, ya que el borde cortado sufre mucho y se marchita rápidamente, como quemado.

Los invitamos a disfrutar este completísimo video, para los más exquisitos en lo que respecta a cuidados del cesped...