2 de febrero de 2010

El riego y corte del cesped en el verano

Hemos hablado en este blog del mantenimiento del cesped. El verano es un tiempo de disfrute de un buen cesped, pero también un tiempo donde el mantenimiento debe tener una atención especial.

La abundancia de luminosidad solar y las altas temperaturas provocan en los seres vivos deshidratación. El cesped, como todo vegetal y ser vivo, no es la excepción.

El riego es fundamental para que mantenga su lozanía, belleza y buena cobertura verde. El mejor momento para hacerlo es hacia el anochecer, ya que aseguramos una buena penetración de la humedad en sus raices y mejor aprovechamiento de la humedad del suelo.

En cuanto al corte del cesped, nuestros clientes suelen pedirnos que lo hagamos bien corto, casi a ras del suelo. Piensan que de este modo deberán hacer menos cortes durante el mes y así bajar los costos de su mantenimiento. Pero los costos pueden ser mayores a la larga con esta política.

De este modo el cesped sufre mucho más, ya que quitamos cobertura al suelo y exponemos al mismo a un rápido secado y acción directa del sol sobre el suelo y, por lo tanto, las raíces de las plántulas.

El mejor corte de pasto debe dejar a las plántulas con unos 2 a 5 cm de extensión en sus hojas, no debe llegar al ras del macollo porque quitamos a la planta su capacidad de fotosíntesis y crecimiento; al mismo tiempo que desprotejemos el suelo del sombreado natural de sus hojas, ofreciendo al sol una acción directa sobre las raíces.

Si bien, cuando hacemos un corte con estas características, probablemente debamos cortar el cesped más seguido, también es cierto que provocamos que el cesped tenga con el tiempo mayor cobertura y mejor enraizamiento para cuando lleguen los primeros frios del otoño y mantener la cobertura verde en el invierno.

Por eso, no cortemos excesivamente el cesped y seamos generosos en su riego para que podamos disfrutar un cesped tupido y vistoso durante todo el año.

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